Nueva normativa de seguridad para las embarcaciones de recreo.

(Por Myriam Hodgson)

El pasado 30 de octubre de 2004 fue publicado en el Boletín Oficial del Estado el esperado Real Decreto 2127/2004 de 29 de octubre, por el que se regulan los requisitos de seguridad de las embarcaciones de recreo, de las motos náuticas, de sus componentes y de las emisiones de escape y sonoras de sus motores.

maritimo 02Uno de los aspectos de mayor interés de dicha normativa es la incorporación de las motos náuticas a su ámbito de aplicación, ya que de ellas nada se decía en la regulación anterior que databa de febrero de 1998. Entre ambas fechas se produjo un cambio esencial de ámbito europeo, por la publicación de la Directiva 2003/44/CE del Parlamento y del Consejo, que persigue  integrar -entre otros- requisitos de protección al medio ambiente, fomentar un desarrollo sostenible y velar por la protección de la seguridad marítima.

La Directiva clarifica numerosas cuestiones técnicas sobre requisitos de construcción, de carga máxima, de identificación, de depósito de combustible, de prevención de vertidos, etc. También establece el marcado “CE” para los productos fabricados y diseñados conforme a los requisitos establecidos.

El Decreto prevé que para utilizar en aguas españolas las embarcaciones de recreo, las motos náuticas o los productos incluidos en su ámbito de aplicación, deberán cumplir los requisitos de seguridad marítima y protección del medio ambiente marino que figuran en el anexo I del mismo, que sería tedioso reproducir aquí y excede del objeto de esta sección, pero baste decir que como requisitos generales se exige: la clara identificación de la embarcación, la chapa del constructor (montada de forma permanente y separada del número de identificación del casco), sistema de prevención de la caída por la borda y medios para subir de nuevo a bordo, visibilidad desde el puesto principal de gobierno y un manual del propietario en español (un manual de instrucciones que preste especial atención a los riesgos de incendio y de entrada masiva de agua)

Es un Decreto que deberán atentamente seguir los fabricantes de embarcaciones, motos náuticas y motores, y que entrará en vigor el 1 de enero de 2005, permitiéndoseles un plazo transitorio de un año para comercializar sus “existencias”, momento a partir del cual deberán adecuarse al contenido técnico del mismo.

Aunque en algunos aspectos es redundante con la normativa específica y por ello censurable en buena técnica jurídica, se trata en resumen de una regulación que favorece  la calidad del producto y exige su garantía, exige detallada documentación de carácter técnico referido al diseño, la fabricación y el funcionamiento del producto, vigila las emisiones sonoras y de escape en protección del medio ambiente, y exige del fabricante un especial cuidado en el cumplimiento y mantenimiento de los requisitos establecidos para cada tipo de embarcación, tras lo cual obtendrá la anhelada marca “CE” que implica la declaración de conformidad al producto en sí mismo.

Deberemos permanecer atentos a los efectos que esta nueva regulación pueda causar en la fabricación de las embarcaciones de recreo y motos acuáticas, pero, visto desde ahora sólo puede suponer mayor garantías para el propietario, para la seguridad de la navegación y para el medio ambiente, en definitiva, para el bien de todos.

Artículo divulgativo – Publicado en la Revista  Náutica 7 – nº9 – Nov/Dic 2004

Think before you speak. Read before you think.
Fran Lebowitz

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